Hoy comenzamos una serie de artículos sobre los conceptos básicos de la biología molecular y la genética, que iremos publicando en los próximos días.

El mundo en el que vivimos, la naturaleza y cada cosa que nos rodea la podemos dividir en dos grandes grupos: materia viviente y materia no viviente. Toda la materia está sujeta a las mismas leyes físicas y químicas que rigen su comportamiento.

Lo que distingue  a la materia viviente es que ésta es capaz de interactuar activamente con su entorno, es capaz de moverse, de reproducirse, alimentarse, crecer, etc. Los seres vivos son capaces de realizar todas estas actividades gracias a los miles de reacciones químicas que ocurren en su interiorEstas reacciones son constantes y, en muchas ocasiones, los productos de una reacción son inmediatamente consumidos por otra, manteniendo un ciclo constante de funcionamiento. Esta actividad es la que distingue a los seres vivos de la materia muerta, aunque existen excepciones, principalmente en el mundo vegetal, donde existen semillas y virus que pueden permanecer inactivos pero vivos durante grandes periodos de tiempo.

Las útlimas teorias científicas apuntan que la vida en la tierra comenzó poco después de que ésta se formara, hace cerca de 3500 millones de años.

Desde las primeras apariciones de vida, expresiones simples y muy muy básicas, hemos asistido a millones de años de evolución y diversificación que nos han llevado a observar organismos extremadamente complejos que conviven con otros mucho más simples.

Lo curioso de estos organismos, es que ambos comparten una química molecular (bioquímica) muy similar. Dentro de los principales elementos de esta “química de la vida” nos encontramos las proteínas y los ácidos nucleicos

Las proteínas son las responsables de lo que es y puede hacer un ser vivo en sentido físico

Los ácidos nucleicos se encargan de codificar la información necesaria para producir las proteínas y de transmitir su composición y funcionamiento a las siguientes generaciones

Podemos determinar que la biología molecular se encarga de entender tanto la composición, como la estructura y funcionalidad de los ácidos nucleicos y las proteínas.

Proteínas

Las proteínas forman gran parte de la composición de los seres vivos, son las biomoléculas más versátiles e imprescindibles para el crecimiento del organismo. Entre las funciones realizadas por las proteínas nos encontramos:

  • Estructural
  • Reguladora
  • Transportadora
  • Defensiva
  • Enzimática
  • Contráctil

[ad#En contenido]Las proteínas están generalmente formadas por aminoácidos, y es la información genética la que determina qué proteínas tiene una célula, un tejido o un organismo concreto.

Podemos clasificar las proteínas atendiendo a dos clasificaciones: según su forma y según su composición química

Según su forma:

  • Fibrosas, insolubles en agua y disoluciones acuosas, presentan una estructura secundaria atípica y largas cadenas polipeptídicas. La queratina y el colágeno son algunos ejemplos de proteínas fibrosas
  • Globulares, se caracterizan por doblar sus cadenas en una forma esférica apretada o compacta dejando grupos hidrófobos hacia adentro de la proteína y grupos hidrófilos hacia afuera, lo que hace que sean solubles en disolventes polares como el agua. Enzimas, anticuerpos y algunas proteínas de transporte pueden servir de ejemplo para este grupo
  • Mixtas, aquellas que presentan una parte fibrosa, generalmente en el centro de la proteínas, y una parte blogular en los extremos.